El tratamiento de conductos salva dientes que de otra forma se perderían. Con los protocolos modernos disponibles en BDC, el procedimiento es controlado y el diente puede durar muchos años más.
Cuando una caries avanza sin tratamiento, llega a la pulpa dental — el tejido nervioso y vascular del interior del diente. La infección produce dolor intenso y, si no se trata, lleva a la pérdida del diente.
El tratamiento de conductos (endodoncia) elimina el tejido infectado, sella el diente y lo preserva funcional. Con los protocolos modernos disponibles en BDC, el procedimiento es controlado y el diente puede durar muchos años más.
Dolor intenso al morder, sensibilidad prolongada al calor, absceso o grano en la encía.
La infección se propaga al hueso, el diente se pierde y se necesita un implante o puente.
Dolor espontáneo o al morder en un diente específico
Sensibilidad prolongada al calor que no desaparece
Inflamación o "grano" en la encía cerca de un diente
Oscurecimiento de un diente sin golpe previo aparente
Con anestesia local adecuada, la endodoncia no duele más que una obturación normal. El dolor que la gente asocia al tratamiento es el que ya tenían antes de la cita — la infección. Una vez que el nervio está tratado, el alivio es notable.
Depende del caso. Muchas endodoncias se completan en una sola sesión. Casos con infección activa o anatomía compleja pueden requerir 2-3 citas.
El diente tratado con endodoncia pierde vitalidad y se vuelve más frágil. Se recomienda colocar una corona sobre él para protegerlo y darle longevidad.